Mahahual un pueblo bizarro y mágico…

Hace unos días estuve por las fabulosas tierras del estado de Quintana Roo característico por sus playas de aguas cristalinas y arenas blancas, específicamente en Mahahual un pueblo remoto y muy especial. Antes había ya estado en su ciudad estandarte, Cancún, aquella cuidad famosa por su vida nocturna, y la llegada anual de muchos extranjeros especialmente de origen estadounidense. Pero esta vez decidimos ir a explorar aquellos lugares del estado no tan visitados pero con mucha presencia de extranjeros principalmente aquellos que se quedan ahí a vivir. Ya en la carretera de Chetumal a Cancún nos desviamos hacia una pequeña carretera en línea recta en la que a casi a 160 km por hora se podía apreciar prácticamente nada. La carretera en línea recta no cambió por mucho y después de casi hora y media de camino al fin comenzó a tomar curvas, llegamos al pequeño pueblo y entonces pude divisar pequeñas y peculiares casitas y cabañas pintadas de colores muy vivos y llamativos. El pueblo estaba tan cerca de la playa que daba la impresión que si un huracán o Tsunami impactara al lugar, no quedaría absolutamente nada.

Cabañas...

Harbor Master

La presencia de extranjeros era notable incluso la capitanía de puerto decía debajo de su nombre en español Harbor Master y pensamos «¡increíble! Es algo gubernamental». Íbamos en la camioneta y dimos vuelta en una pequeña calle con dirección hacia el mar y entonces oímos una voz con una claro acento italiano diciendo «No se puede manejar en el malecón» a lo que rápido hicimos caso y salimos del malecón. La presencia italiana entonces empezó a notarse, desde cabañas y hospedaje, Gelato y pizza.

Se acercaba la noche, la tarde ya estaba casi muriendo en un bello atardecer, y necesitábamos un lugar para pasar la noche, y entonces, nos dispusimos a buscar algún lugar, en primera instancia preguntamos en los hoteles diminutos estilo posadas que estaban en la playa, en el malecón pero no había cupo, luego preguntamos en unas cabañitas, cuyo dueño era italiano por cierto, que estaban cerca de la playa, y el precio era de $400 pesos la noche, nada mal, pero al parecer pero no tenían aire acondicionado ni televisión y pues las temperaturas como sea, eran algo altas, entonces preguntamos en un hotel de aspecto modesto y el precio era de $600 la noche, y aunque tenía aire acondicionado y televisión, no nos quedamos ahí, sino en cambio optamos por el particular y peculiar hotel “Matan ka’an.”

Matan Ka'an

Al llegar, pude apreciar un letrero sobre supuesta comida mexicana que decía “Mucho Bueno” pues bueno no lucía muy confiable la verdad, era un hotel pequeño pero grande a comparación de los que estaban cerca, tenía un estanque con rocas y una fuente peculiar y por el que para cruzar había un peculiar puente que después llevaba a una escalera muy vistosa y ésta, a cada habitación. Ya era tarde y de noche, moríamos de hambre y entre todas las opciones que había, al fin encontramos un pequeña y diminuta pizzería a lado de un local de Gelato, la pizzería era diminuta el menú se presentaba en una pizarra negra con las letras artísticamente escritas y dibujos en gises de colores. Lo curioso es que con tanta presencia italiana al preguntar por el dueño de la pizzería el joven que atendía de aproximadamente veinticinco años de edad nos contestó: «el dueño soy yo y soy de Veracruz».

Matan ka'an

Pizzería La Pasada

Había pizza de peperoni, hawaiana, entre otras pero la opción obligada era la “Mahahualeña”, que era básicamente, camarón, cebolla morada y especias, pedimos una pizza entonces mitad peperoni y mitad Mahaualeña, en fin, en lo que esperábamos compramos unas cervezas en un tienda local ya que en la diminuta pizzería no había, y el dueño no tuvo problema alguno, esperamos… La pizza llegó y nos fue servida en unos platos estilo canastitas de mimbre o algún material parecido. La pizza era sencillamente deliciosa, había sido amasada al instante y cocinada en un horno “hechizo” de acero o hierro (artesanal hecho por un herrero). En una pequeña barra pegada había un montón de salsas pero la salsa protagonista fue chimichurri casero, sencillamente delicioso. Sin riesgo a mentir probablemente la mejor pizza que haya probado hasta ahora…

Después de cenar fuimos directamente al hotel, ya era tarde y estábamos muertos, además, al día siguiente despertaríamos temprano para partir hacia Villahermosa y así fue, dormimos lo que pudimos en el cómodo y pequeño hotel, nos levantamos a las cuatro de la mañana y partimos hacia Villahermosa, y los recuerdos peculiares de aquel pequeño y excesivamente tranquilo pueblo me invadían y dejaban una sensación rara y quizá un poco agridulce, pero de cierta forma placentera, y así recordaba a Mahahual, aquel pueblo bizarro y mágico…

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Women…

One of the greatest mistakes made by women is believing that men have no feelings, but another mistake even worse is caring too much about their feeilings so they prolong their agony by not telling the truth…

—Raúl Oropeza

La Sociedad Inmoral

Por Raúl Oropeza

«Nadie está más esclavizado sin esperanza alguna que aquel que falsamente cree ser libre».

—Johann Wolfgang von Goethe.

La ética es de esas cosas que nadie comprende bien, que nadie puede explicar, y que todo el mundo en algún momento de su vida pone en tela de juicio. Algunos aun así deciden no violar lo que esta «serie de normas y reglas» dice desde su punto de vista, mientras otros simplemente la ignoran.

La dimensión ética de una persona es que tan amplia y acertada es su concepción sobre las normas morales, valores y principios sobre su actuar y desempeño en su vida cotidiana, su trabajo, su casa, su familia, su pareja, etcétera. Sin embargo una concepción acertada de la ética no debe tener como base asumir paradigmas y convenciones sociales sin cuestionarlos, sino más bien, una reflexión profunda de lo que es bueno, malo, correcto o incorrecto, y sobre la mejor forma de conseguir algo o llevar acabo ciertas actividades o empresas, basándonos o apoyándonos en la lógica y el sentido común, siempre poniendo a prueba, comparando, evaluando, cuestionando todo aquello que pensamos sobre nuestro entorno, la sociedad, el sistema etcétera.

Podremos decir que una persona tendrá ética si es capaz de ser fiel a valores y principios que responden a un porqué de existir, que tienen sentido común, lógica y que además no afectan o limitan la felicidad de la persona o su actuar en la sociedad, sino que propulsan y mejoran su capacidad de integración y satisfacción en su vida en general, es decir, si no hacemos lo que nos gusta, lo que nos apasiona, todo aquello en lo que encontremos placer, no seremos felices, pero ciertas falacias éticas se podrían interponer en este tipo de situaciones, así que nuestro deber es evaluar y poner a prueba estas ideas, si nuestro actuar no afecta de manera negativa a otras personas, o afecta la libertad de los demás, entonces aquello que hagamos no será inmoral así como así, pero debió ya haber pasado por un proceso de reflexión y evaluación.

La sociedad ha pasado por un sin número de etapas, periodos en la historia, y acontecimientos que han marcado sin duda a la raza humana, muchos de estos sucesos han llevado a la creación de sistemas, modelos, patrones, reglas y demás cosas que dictan nuestra forma de vivir, relacionarnos, hacer ciertas cosas etcétera, a esto le llamamos cultura. Nuestra cultura se ve muy empapada del sistema económico, básicamente la manera en como nos relacionamos desde un ámbito de acceso a los recursos del planeta para la satisfacción de nuestras necesidades. Esto nos ha llevado crear modelos cada vez más complejos para garantizar nuestra existencia y bienestar, no sólo biológico, sino también emocional, psicológico, social etcétera. En conjunto todos estos patrones de administración de los recursos, la creación de ellos, la manera en que los intercambiamos y tenemos acceso a ellos han influenciado fuertemente la forma en que vivimos y ha creado las circunstancias que dan lugar a nuestras conductas.

Así pues, podemos decir como dice el ingeniero social Jacque Fresco que no hay una cierta naturaleza humana sino más bien una conducta humana y esta, siempre se ve fuertemente influenciada y moldeada por las circunstancias imperantes en las que hayamos nacido y crecido. De este modo la educación que nuestros padres nos dan, y todo aquello que la sociedad o la mayoría de las personas considera aceptado, correcto o incorrecto, dictarán fuertemente nuestra forma de pensar y como nos comportamos en nuestra vida cotidiana; a todas estas normas, reglas, patrones, convenciones sociales que surgen de nuestra cultura, es decir, de la forma en que hacemos las cosas gracias a las circunstancias creadas por el sistema, es a lo que le llamamos comúnmente ética y moral.

La ética y la moral además de ser influenciadas por la cultura, el sistema económico, la sociedad también tienen o suelen tener una relación de cierta cercanía con la religión que a su vez también es producto de la cultura y el sistema, o sea que al igual que todo lo demás afectado o creado por las circunstancias, es un producto o invento del ser humano, sí, un invento, es decir, convenciones sociales como la monogamia, el matrimonio, etcétera son simples inventos humanos influenciados por la religión o por el sistema económico mismo, otras conductas o ideologías consideradas aberrantes, como el racismo, la intolerancia, la discriminación, etcétera también son producto del entorno o las circunstancias determinadas, y de como estos productos humanos que vienen del sistema mismo, han reaccionado ante ciertas situaciones o circunstancias, por ejemplo, si a un niño que nació en el imperio romano sus padres los llevaron al coliseo a ver a los gladiadores y el niño veía como ellos eran devorados por leones ante un cruento derramamiento de sangre, y el niño lo disfrutó como simple entretenimiento o diversión, y además les pidió a sus padres que volvieran la próxima semana, ¿podríamos decir que el niño es demasiado violento y tiene la sangre muy fría? La respuesta es no. Y la respuesta es simple; él nació en una sociedad dónde condiciones de esclavismo y violencia eran comunes y bien aceptadas por la mayoría, lo que el niño opinara de los combates entre gladiadores estaba muy ligado con la educación de sus padres y el entorno en el que se desarrolló. Una persona que vivió durante el régimen nazi probablemente tenía repudio por la raza judía, pero todas estas conductas son producto del entorno en que nos desarrollamos y sí, aunque tenemos libre albedrío, la mayoría de las personas se limitan al pensar, prefieren seguir ideas o convenciones sociales establecidas, que son más fáciles de seguir, muchas de las cuales son simples paradigmas y falacias, es decir, premisas sobre como debemos actuar o pensar o comportarnos que distan mucho de tener lógica o si quiera sentido común, pero que han perdurado por mucho tiempo en la mente de las personas desde que fueron creadas, y es esta perpetuación la que probablemente las hace incuestionables para muchos.

Entonces partiendo de que la mayoría de la gente prefiere no pensar y seguir convenciones sociales, grupos de personas que estudiaron, leyeron sobre historia, economía etcétera, reflexionaron, y pensaron que la gente podría ser manipulable si se le enseñaba subconscientemente a no pensar y seguir convencionalismos sociales establecidos, muchas veces por ellos mismos para su propia conveniencia y de grupos limitados poseedores de mucha más educación y mayor entendimiento sobre el funcionamiento del mundo, la sociedad, la mente humana; “el sistema”, lo gracioso es, que fue el mismo ser humano quien creó el modelo o sistema que no funciona, a como creyó en un principio que debería, y entonces este, funciona de manera errónea, llevando a la misma corrupción del ser humano ya que el mismo sistema le ha hecho difícil a la mayoría conseguir los satisfactores incluso más básicos que necesitamos para vivir decentemente en esta sociedad, sociedad que el mismo ser humano en un principio concibió.

Entre estos grupos formados que ostentan un gran poder y control sobre la sociedad, la ética, la moral, la educación etcétera, que se han dedicado a manipular a la sociedad y al propio sistema a su conveniencia, se encuentran los grandes empresarios dueños de grandes corporaciones multinacionales, políticos, académicos e intelectuales malévolos, y las distintas religiones que funcionan más bien como un gran negocio y una respuesta a quienes necesitan solacio y consuelo para llenar el vacío que muchas veces es creado por premisas de la sociedad misma, y por estos grupos, es decir, en un sistema económico como el que vivimos actualmente, se entiende y se siembra en la cabeza de las personas, que la felicidad sólo puede ser conseguida por el consumo. Es aquí donde la mercadotecnia por ejemplo, juega un papel importante creando deseos en las personas para consumir cosas que en realidad no necesitan, ya que su único fin es vender para tener utilidades, y todo esto gracias a la bases del sistema económico capitalista imperante; la propiedad privada y el sistema monetario, es decir, el uso del dinero. Así pues humanos queriendo controlar a otros para su propio beneficio, se torna en una conducta auto destructiva del ser humano propia de sus mismos productos o inventos, y deja mucho que pensar sobre la ética y moral, muchas de cuyas premisas están siendo violadas por las mismas personas quienes las inventaron y predican, y esto en sí porque el sistema es erróneo y no funciona.

¿Qué podemos hacer entonces si el sistema está mal? El primer paso es pensar; la base de la ciencia por ejemplo es la filosofía que era eso precisamente; pensar, reflexionar y buscar respuestas, la búsqueda incasable de la verdad y el conocimiento. En la actualidad es necesario que las personas piensen, evalúen y pongan a prueba todo aquello que aprenden, que usen la lógica, el sentido común, que cuestionen todo aquello que otras personas les quieren inculcar así nada más.

«Siempre que enseñes, enseña a la vez a dudar de lo que enseñas».

—José Ortega y Gasset.